Diagramadevenn.com


Función manifiesta y función latente

Antonio López Piña

El funcionalismo estructural ofrece un modelo de lectura que permite interpretar la totalidad de los comportamientos sociales en virtud de su utilidad para el mantenimiento del statu quo.

Para los funcionalistas, los comportamientos que perviven en un sistema son aquellos que, de algún modo, potencian, subrayan o mantienen el estado de cosas establecido. Estos patrones de acción (usos, hábitos, costumbres, esquemas de pensamiento o de actuación política) son entendidos como comportamientos funcionales, pues cumplen con ese fin estabilizador.

Sin embargo, constatamos también la existencia de comportamientos que, a primera vista, podrían parecer desestabilizadores y que, pese a su aparente disfuncionalidad para el sistema, persisten y no son eliminados. ¿Cómo se explica esto? El sociólogo Robert Merton ofrecía una explicación detallada a este respecto cuando planteaba que, para entender en su profundidad el valor y la complejidad de los comportamientos que se desarrollan en la sociedad, estos deben ser interpretados a la luz de dos tipos de funciones: la función manifiesta y la función latente.

La función manifiesta de un comportamiento social coincide con el cometido reconocido y esperado al que idealmente contribuye su cumplimiento.

La función latente (y por tanto no abiertamente reconocida) de un comportamiento social es aquella que, aunque no lo parezca, con su eficacia material contribuye a dar estabilidad al sistema, pues sirve para conservar el statu quo existente.

Tomemos como ejemplo la educación institucional pública. En ella, los elementos que la configuran como sistema se esfuerzan por alcanzar su función manifiesta, es decir, proporcionar en un contexto de igualdad de oportunidades el conocimiento, los valores y las competencias que los individuos necesitan para entrar a formar parte de la maquinaria productiva en las mejores condiciones posibles.

Si ahora interpretamos la educación institucional pública desde la óptica de su función latente (no expresa pero sí efectiva) y profundizamos en sus características materiales dejando a un lado la intención ideal de la que parte, nos encontramos con una realidad mucho más dura. Aulas superpobladas que hacen muy difícil la tarea de los profesores y merman la posibilidad de muchos alumnos para afrontar con éxito las asignaturas más exigentes. Agrupamiento de alumnos atendiendo solo al criterio de edad, falta de ayudas económicas para los más desfavorecidos, abandono de un notable porcentaje de estudiantes y desánimo de muchos docentes. De este modo, la función latente del sistema educativo no sería otra que la de reproducir y perpetuar un patrón de estratificación que mantuviera la desigualdad en los niveles “óptimos”. Esta circunstancia hace mucho más fácil ubicar legítimamente a los estudiantes menos exitosos en los puestos más bajos de la jerarquía laboral, en ese ínfimo escalón que nadie quiere ocupar voluntariamente, pero que es imprescindible que alguien ocupe. Por tanto, la actuación de la administración que sigue esta pauta “disfuncional” es plenamente funcional, puesto que logra llevar a cabo un proceso de selección y ubicación social “natural” que de otra forma sería muy difícil de justificar. Todo, como vemos, al servicio del mantenimiento del statu quo.

Proponemos al lector unos cuantos asuntos para que, por su cuenta y siguiendo una breve guía, analice las funciones manifiestas e indague en las funciones latentes.  

Asuntos para el análisis

Identificación de las series televisivas con la alta cultura.

Éxito de la compra sobre el alquiler de viviendas.

Folklorización y multiplicación de las manifestaciones religiosas.

Certificación de la defunción del marxismo y de todos sus valores.

Fase 1. Descripción de la función manifiesta de un comportamiento social

  • Para determinar las funciones visibles y legítimas de un comportamiento social, identifique cuáles son los objetivos más ideales, universales y humanos que se pretenden conseguir con la aplicación de dicho comportamiento.

Fase 2. Desvelamiento de las funciones latentes de un comportamiento social

  • Registre detallada y rigurosamente el modo en que se lleva a cabo ese comportamiento, sus características de aplicación en sus términos reales y materiales. Evite dejarse mecer por el idealismo o acabará emergiendo a la superficie manifiesta.
    • Identifique el lugar (físico, institucional, grupal…) desde el que nace o se alienta el comportamiento.
    • Identifique, ponga nombre a sus principales defensores.
    • Identifique cuándo se inició, en qué circunstancias, cuál es su periodicidad…
  • Estudie las consecuencias económicas, sociales, culturales y políticas que se derivan de la práctica de ese comportamiento.
  • Identifique qué grupos obtienen beneficios objetivos y palpables.
  • Identifique qué grupos se ven perjudicados en el medio y largo plazo.
  • Certifique cómo los grupos beneficiarios niegan cualquier ventaja asociada a la puesta en práctica de ese comportamiento.
  • Certifique cómo los grupos afectados niegan cualquier daño asociado a la puesta en práctica de ese comportamiento.

Pruebe, a ver qué sale.